Una luz que cambia el aspecto de una superficie, un color intenso y unas manos que se acercan con curiosidad. Los cubos luminosos ofrecen un punto de partida visual y táctil para el juego de nuestros peques. En Escuela Infantil Kekos los utilizamos dentro de propuestas acompañadas y adaptadas a su momento de desarrollo.
Las imágenes de esta publicación muestran algunos detalles de esa exploración. Podemos ver los materiales, los colores y las manos en contacto con los cubos, conservando la privacidad de los niños y las niñas. Son instantes que permiten acercarse a lo que sucede durante la actividad sin interrumpirla.
Un material que invita a observar
La luz hace que los cubos destaquen en el espacio y puede despertar el interés por mirar con atención. El equipo parte de esa curiosidad para ofrecer una experiencia sencilla, ajustando la disposición y evitando que la propuesta se convierta en una acumulación de estímulos.
Miramos cómo responde cada peque: si dirige la mirada, si se acerca o si prefiere observar desde otra posición. Esa respuesta es importante para decidir cómo continuar. Un mismo material no produce el mismo interés en todos ni necesita utilizarse de una única manera.
De la mirada al movimiento
Cuando un peque mira un cubo y acerca la mano, pone en relación lo que ve con el movimiento que intenta realizar. En ese encuentro aparecen oportunidades para practicar la coordinación ojo-mano. La propuesta ofrece ocasiones de juego; no plantea una prueba que deba superarse.
Tocar una cara del cubo, apoyar la mano o cambiar de posición son acciones diferentes. Acompañamos esos intentos sin apresurar el siguiente paso. A veces, la parte más interesante es precisamente esa pausa en la que el peque vuelve a mirar antes de decidir qué hacer.
Una experiencia ajustada a cada etapa
La referencia educativa de esta actividad incluye el interés visual, los primeros gestos de alcance y la exploración de lo que ocurre al tocar o mover un material. El modo de presentar los cubos debe adaptarse a las posibilidades de cada peque y a las características del producto.
Cuando se incorpora un estímulo visual al juego boca abajo, se plantea únicamente estando el bebé despierto y con supervisión adulta, ajustando la propuesta a su situación. Las posibilidades de juego se ajustan a cada situación, sin pedir que todos los peques realicen los mismos movimientos.
El acompañamiento da sentido al recurso
La herramienta por sí sola no explica la experiencia. Importan el espacio, la duración, la posición de los materiales y la presencia de una persona que observe. El adulto puede acercar una propuesta, poner palabras a lo que ocurre y ofrecer una pausa cuando sea necesaria.
También es importante reconocer cuándo el interés cambia. Si un peque aparta la mirada, busca otro elemento o necesita descansar de la actividad, esa información forma parte del acompañamiento. El objetivo es crear oportunidades de exploración, respetando sus señales y su ritmo.
Luz y color como parte del juego
Los cubos permiten presentar diferencias visibles y compartir la atención sobre un material. Podemos nombrar un color o comentar una acción sin llenar el momento de instrucciones. En ocasiones basta una frase breve y tiempo para que el peque continúe explorando.
Al compartir estas imágenes queremos mostrar el cuidado que hay detrás de una propuesta aparentemente sencilla. La curiosidad infantil merece tiempo y una presencia atenta. La experiencia tiene valor por lo que ocurre entre el peque, el material y quien le acompaña, más allá de lo llamativo de la luz.
Conocer el día a día de Kekos
En nuestro blog compartimos algunas de las propuestas y momentos que forman parte de la vida de la escuela. Las familias pueden acercarse a los materiales y comprender mejor la intención que los acompaña, siempre diferenciando las fotografías de una actividad de las recomendaciones generales.
Si queréis conocer Escuela Infantil Kekos y preguntarnos por nuestro proyecto educativo, podéis solicitar una visita por WhatsApp o teléfono en el 633 66 64 60. Estamos en Avda. Becerreá nº 27 bajo, en Sarria. Será un placer escuchar vuestras dudas y enseñaros la escuela.








